No se puede escribir normalmente si no se tiene inspiración,
aunque no sé identificar si exactamente tengo inspiración,
tal vez la tengo pero la quiero atrapar y utilizar cuando ya se va de mis manos.
Pero ahora en un punto medio escribo y me entrego,
sí, me entrego, me entrego a los sentimientos y a las letras
En una dimensión que no se toca pero se siente,
un lugar entre la mente y el alma.
Que aprisiona y libera.
que te llena al sentirte vacío
y te vacía al estar lleno...
no sólo lleno de tristezas y lamentos,
también cuando se esta eufórico, alegre y feliz.
El bello momento en que te liberas,
que te explayas y respiras por fin en calma,
que te sacas los sentimientos guardados
y tu mente queda en paz...
Sin euforia, sin tristeza, sin llantos, sin locas risas...
sólo paz, que te deja claro y te asegura
que estás en calma.